2 sept. 2011

¡Vuela!

Mi pensamiento vuela libre, sosegado, sin miedo a extinguirse.

Pero cuando se le prohíbe volar, mi mente se transforma en una rapaz rabiosa por encontrar una presa, hábil y fuerte. Entonces provoca una gran tormenta y, furiosa, intenta salir de su celda con rabia y gran majestuosidad... 

... Es entonces, cuando está retenida, cuando quiere volar con ansia... es entonces cuando las mejores ideas llegan como un gran regalo.