16 jun. 2011

¿Los sueños, sueños son?

Soñar continúa hoy siendo un misterio, un terreno desconocido, lejano y recóndito, una "experiencia" que nos traslada a lugares imaginarios en los que nuestra realidad se exagera y se crea un mundo análogo en el que disfrutamos del libre albedrío y podemos tomar decisiones sin que nada ni nadie nos influya. Es nuestro mundo. En nuestros sueños todo está permitido, incluso lo que no sabemos que puede existir (seres extraños, lugares imposibles, situaciones políticamente incorrectas...) En el sueño se pueden manifestar deseos ocultos, y al despertarnos, una vez conscientes y con buen juicio, si hemos conseguido recordar, es posible que nuestra moral se comprometa y pasemos un día intentando descubrir qué ha sido lo que nos ha hecho tener que soñar algo que está tan lejos de la realidad y de todo lo que sentimos.

¿Pero y si lo que soñamos es lo que somos y nada más? Es decir, si nuestro cerebro cuando dormimos (en concreto la fase REM, en la que tiene lugar la actividad onírica) se libera de las influencias que ejercen sobre nosotros la sociedad y la moral que nosotros mismos nos imponemos, solamente nos queda un pensamiento primitivo asociado a un contexto, nuestra vida, nuestra realidad. ¿Podemos estar viviendo al soñar, todo aquello que haríamos si no fuésemos conscientes de que existen unas "reglas"? Si lo único que le queda a nuestro subconsciente (nuestro cerebro parcialmente desconectado de aquellas áreas que nos hacen razonar y actuar moderadamente) es un fino hilo que lo une a los recuerdos sobre nuestro día a día, entonces soñar sería nuestra vía de escape para poder sentir, hacer y decir todo aquello que nuestra ética no nos permite hacer cuando estamos despiertos.

Puede que la educación, cultura, sociedad, historia... estén anulando nuestra percepción de la vida y que nos estemos convirtiendo en seres reprimidos cuya única escapatoria sea soñar. 

Quizás debamos pensar que es al abrir los ojos cada mañana cuando empezamos a vivir una ilusión. Puede que soñando sea la única ocasión en la que somos nosotros mismos... y eso da tanto miedo...

" (...)

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."
 


Calderón de la Barca.